8. De escriba a sacerdote


Pero no todos están contentos, Comerciante-avaricioso, el ex-marido de Mujer-valiente,  no sólo  perdió a su mujer, también ha visto reducidos sus beneficios por vuestra competencia, así que sueña con vengarse. Gracias a sus maniobras, se ha convertido en consejero del nomarca (gobernador de la provincia), y desde su puesto intenta perjudicarte.




Comerciante-avaricioso se ha enterado de que has aprendido a leer y a escribir e idea un astuto plan para perjudicarte. Habla con el gobernador y le dice que es peligroso que haya gente que sepa leer y escribir ya que si tienen cultura son más críticos y pueden sublevarse.  Le convence y consigue que se publique un decreto por el cual solamente se permite aprender a leer y escribir a los sacerdotes, sacerdotisas y sus escribas. Y cualquiera que sepa leer y escribir y no trabaje para el templo, será encarcelado. Se meterá en la cárcel a cualquiera que sepa leer, que no sea sacerdote o escriba.

Cuando volviste de Grecia, Mujer-valiente te contó lo que había sucedido durante tu ausencia. En tu situación estabas en peligro. Después de un rato de reflexión, se te ocurrió una idea: para evitar la prisión vas a solicitar la entrada a un templo. Si formas parte del grupo sacerdotal, no te podrán encarcelar. 

Así que eso hiciste. Fuiste a un templo y les dijiste a los sacerdotes y a las sacerdotisas presentes:
Quiero unirme a vosotros 
Entonces te dijeron: 
Si quieres ser uno de nosotros, debes demostrar que conoces a nuestros dioses

Misión 8: demuestra que conoces los dioses egipcios.